domingo, 6 de diciembre de 2009

...memorias cotidianas

Hace un momento pensaba que la situacion iba a destruirme. Un voraz fuego que, rapido,consumiria mi cuerpo de dentro a fuera.
Lo mundano detiene la devastacion.
Me ducho y el desasosiego vuelve a posarse en el fondo d mi garganta.
El fuego ha sido aplacado(de momento).
Las llamas han quedado reducidas a un picor incomodo. Y vuelve la situacion mas temida: la insensibilidad. Fuera del mundo, aletargada recorro las horas. Mi cabeza vuelve una vez mas a ese embotamiento ridiculo que hace trabajar a mi mente en una frecuencia diferente de la de la realidad, menor.
Para ya.
Necesito que pare ya.
Ya!
O esta neblina va a acabar por consumirme.
Evuelta en una niebla gris que cada vez embota mas mis sentidos.
Ya no siento el mundo, ya no siento nada.
Mi cuerpo se remueve ahogandose y me quedo quieta. ¿Que significa todo esto?
Mi mente no procesa.
Por lo menos ahora puedo apreciar esos pequeños retazos de luz. Personas amables en una convivencia tranquila y risas, un beso.
Pero hoy, ahora, vuelvo a ser gris, a difuminarme.
j'en ai marre.

sábado, 24 de octubre de 2009

Quiso que al llorar
nadie pudiera oirla,
para que nadie escuchara
el caer de sus lagrimas,
que como su alma, caen.

Quiso que al llorar
nadie pudiera verla,
para que nadie viera
su debilidad].

Quiso al llorar desaparecer
...que en vez de lagrimas
salieran de sus ojos respuestas.

Quiso, al llorar,
que todo acabara...
que se parara el mundo para poder bajarse.
no se´ salir de esta neblina

miércoles, 29 de julio de 2009

una bruja

No te miro a los ojos porque me da verguenza.

Me he vuelto loca.
No sabía lo que hacía.
Lo siento.
Lo siento y no volveré a hacerlo nunca más.
Estos años NO han sido en balde.

No soy ella.

Ella murió pero ahora se ha dado cuenta de que suicidarse no era la mejor opción
(ni siquiera era consciente de estar haciéndolo),
porque no sólo le ha hecho daño a ella.
También a las personas más importantes de su vida.
Pero asumo que no podrás creerlo, al menos todavia no.
Pero estoy dispuesta a esperar, porque quiero recuperar lo que como una estúpida he mandado a la mierda.
Como una estúpida.
Lo siento.

Si te digo que he vuelto, me creerás?
Si te digo que no sabes como siento haberte hecho esto, me creerás?
Si te digo que lo siento?

Manu me ha dicho que espere,
y aquí estoy, esperando a saber como recuperarte.

He despertado de mi sueño insconciente.
Sólo cógeme de la mano y llévame lejos de mi misma. Iré a dónde tu me digas.


[Se que estás harta de que te escriba, pero necesito decirte algo, para que no creas que me da igual, que me das igual, y parece ser que no es el mejor momento de llamarte. Esperaré]

miércoles, 10 de diciembre de 2008

en cuanto al título

Ese cuento, En memoria de Paulina,de Adolfo Bioy Casares,fue el primero que me hizo comprender por primera vez mi relación con la literatura, y que me fascinó de tal manera que todo cobró sentido. Entiendanme, era mi primer año en el instituto,venia alienada de un colegio, y nadie más en la clase supo apreciar su profundidad, su significado; para todos lo demás no fue más que una tontería, una utopía de la profesora por querer entregar ya esos textos a chicos de 14 años que sólo concebían la lengua y la liteaturacomo una asignatura aburrida. Entiendan porque me llegué a sentir por encima, fuera de esa masa mediocre. Entiendan por qúe por primera vez me sentía orgullosa de mi misma. Siempre me había sentido fuera, lejos de los demás, pero por primera vez tenía algo que me hacía ser diferente, pero ese algo me llenaba por primera vez de luz. ¿Saben? desde aquel momento han pasado tantos momentos así...tantas cosas que me han llenado de luz: amigos, libros, arte, conocimientos...
Le debo tanto a aquella profesora, fue la primera que hizo que mi amor por la lengua, la literatura, los libros y el lenguaje en general se fomentara, que me emocionara en clase. Me gustaría poder decírselo alguna vez.
El texto estaba ya escrito antes de leer el cuento. Antes de publicarlo aqui sólo lo había leído una persona, pero él ya no lo recuerda. [ahora me doy cuenta que le echo mucho de menos]. En cuanto leí el titulo supe que así tenía que llamarse, pero me daba reparo que tuviera untítulo que ya existía. Finalmente tomé la decisión; realment no podía ser de otra manera.
Mi profesora se llamaba Magdalena.

sábado, 29 de noviembre de 2008

EN MEMORIA DE PAULINA

Seguía buscando tus recuerdos en los rincones oscuros de la ciudad. Buenos Aires se cerraba a mí de una manera extraña, casi planificada. Las calles que siempre había creído conocer tan bien ahora se tornaban ajenas, y me miraban con ojos oscuros y desafiantes, calculadores.
…ya no volveré a ver la luz de tus ojos oscuros…
La ciudad me mira como a un extraño.
Tu voz seguía sonando en mis oídos, aquel último esfuerzo: -busca mi vida...encuentra la verdad.

Nunca entendí del todo tu manera de actuar. Esa forma misteriosa y eterna a veces, y esa otra sencilla y brillante, anclada en la alegría, en la que yo te pensaba tan inocente, tan ajena al mundo. Al principio pensé que estabas actuando, ¿ingenuidad y profundidad al mismo tiempo?, esas dos condiciones juntas era tan extraño… Más tarde me di cuenta de que eras así, como los días, unas veces grises y fuertemente realistas y otras soleados, con una luz cálida que anima las almas. Así eras tú: siempre diferente, cambiante, pero al mismo tiempo siempre igual…hasta hoy no me había parado a pensar en el nuevo significado que cobra para mi esa frase…sí, siempre igual, como han cambiado las cosas, como pude pensar en tu ingenuidad…
Sólo una vez te vi llorar.
Aquel día te añoraba en el salón; entre tantas conversaciones vacías, entre tanta gente, me sentía solo sin ti, y fui a buscarte. Entré a tu habitación sin llamar, realmente no esperaba encontrarte. Al oír la puerta te volviste, asustada. Al ver que era yo no dijiste nada, sólo me miraste a los ojos…tus ojos, tan amados para mi, brillaban en lágrimas. Tu mirada no era aquella penetrante y fugaz de siempre, por primera vez era débil y asustada. Temblabas. La cabeza me daba vueltas; tu imagen, antes concebida casi como intocable, se rompía en un instante. Fue entonces cuando por primera vez me di cuenta de tu humanidad. Comprendí anonadado que eras una niña y que estabas completamente sola. Sola. Comprendí tus cambios, comprendí tu mirada; entendí que el mundo que yo había visto no era más que una barrera, tu barrera, y como ahora comprendo, tu único refugio.
Ya nunca más estarías sola.
Yo siempre estaré a tu lado, siempre.
Aquel día no quisiste decirme por qué llorabas, años más tarde cuando lo supe comprendí.
Recuerdo que ese día me dejaste ayudarte, entrar en ti. En aquel abrazo, tú y yo solos, vi de verdad la persona que eras. Sentí tu miedo –aunque no sabía a qué ni a quién-, sentí tu soledad. Y a partir de ese día todo empezó a ser más profundo, más confidente, y en realidad, más humano.

viernes, 3 de octubre de 2008

Cap.1 El Comienzo (2005)

La habitación se encontraba en una penumbra profunda.
Las mugrientas cortinas sólo dejaban entrar en la estancia un mísero rayo de luz. El sol del ocaso penetraba por un agujero que tiempo atrás habían roído los ratones; ahora no quedaba ninguno en la casa, y ninguno se atrevía a acercarse a ella desde la llegada.
Había ocurrido dos días atrás. El aire se había tornado cargado, lleno de una oscuridad incolora que te abrasaba el alma. La gran mansión que desde hacía varios siglos se alzaba majestuosa en lo alto de la colina había sido abandonada totalmente. Ratones, ratas, arañas, gatos,…todos se habían ido; todos habían sentido la llegada de la oscuridad.
Cuando el cenit de la luna invadió la noche, la antigua biblioteca, olvidada durante años, brilló por un momento y la ennegrecida chimenea se encendió con unas extrañas llamas purpúreas. Ellos (o más bien, Él) habían regresado.